ASI SE TASAN LOS PISOS

La zona, superficie y estado son lo más determinante

Casi todas las personas que tienen una vivienda en propiedad se preguntan habitualmente cuánto cuesta su casa.
Lo hacen sobre todo cuando leen los precios que están alcanzando los pisos y tratan de imaginar cuánto se han revalorizado el suyo.
Los anuncios de los periódicos o las llamadas anónimas a vecinos que han colgado el cartel de “se vende” en la terraza son sus principales referencias.
A partir de esta información, estos tasadores de andar por casa calculan el valor de su vivienda teniendo en cuenta factores como las infraestructuras que se han construido en el barrio desde su llegada a la casa, las reformas que han efectuado o el buen estado en que se encuentras los espacios comunes, como el portal o la escalera, entre otros.
Los tasadores oficiales hacen algo parecido. Según el vicepresidente de la Sociedad de Tasación, José Luis Estevas-Guilmain, cuando reciben el encargo de averiguar el valor de una vivienda lo primero que hacen es comprobar la información que sobre ella consta en el Registro de la Propiedad para evitar cualquier confusión.
Es sólo el principio de una compleja operación en la que se tienen en cuenta muchos datos.

Suelo de oro

Uno de ellos es el valor del suelo, que en el caso de las grandes ciudades “supone el 60% del precio de la vivienda” y que está condicionado por su abundancia o escasez-los promotores acusan de su carestía a la falta de esta materia tan básica para ellos por culpa de la gestión de las corporaciones locales-y las infraestructuras de la zona.
“Los pisos que están en el centro de las grandes ciudades son generalmente los más caros porque se encuentran en áreas en las que hay poco suelo disponible y hay muchos servicios para el ciudadano, como cafeterías, farmacias, tiendas o entidades bancarias”, señala el vicepresidente de la Sociedad de Tasación, para el que el transporte de la zona es lo que más contribuye a revalorizarla.
La antigüedad de la vivienda en otro de los factores con mayor peso.
Cada año que pasa des que el inmueble se construyó, su valor respecto a los nuevos es menor.
Esta depreciación es fácil de calcular: es igual al importe que cuesta rehabilitarlo para que sus condiciones sean idénticas a las de una casa recién construida.
“De hecho, una casa antigua a la que se ha hecho una reforma integral puede costar tanto o más que una nueva, ya que las estructuras de este tipo de viviendas suelen ser mejores”, añade Estevas-Guilmain.
La superficie del piso también cuenta. No hay una relación directa entre los metros cuadrados y los precios.
Según el experto, las casas más demandadas son las que tienen entre 80 y 100 metros. Aunque las que superan esa superficie tienen un precio más alto en valores absolutos, no se encarecen de forma proporcional porque no hay tantos compradores con capacidad para adquirir una vivienda muy grande, con lo cual la demanda de este tipo de inmuebles es más baja.

Luz y ruidos

Otros factores que encarecen e piso son su orientación y altura, puesto que de ellos depende su luminosidad y su exposición a los ruidos.
“Las casas orientadas a poniente se valoran más que las que lo hacen al norte, puesto que tienen más luz. Lo mismo ocurre con las exteriores que dan a la fachada principal”.
Lo que ocurre es que estas ventajas se anulan, al menos parcialmente, cuando además de luz, por las ventanas entre ruidos.
Eso hace que haya pisos interiores que puedan resultar más caros que los exteriores.
En lo que se refiere a las alturas, tanto los bajos como los pisos más latos, es decir, los extremos, suelen ser menos valorados que los intermedios.
Sin embargo, en algunas ciudades existe una gran demanda de áticos que hacen que se pague por ellos alrededor de un 30% más que por el resto.
Después de conocer las características del piso, los tasadores también se dan una vuelta por el barrio para analizar los precios que se están pidiendo.
“El objetivo es conocer el valor de mercado de la vivienda, para lo cual es preciso conocer el precio de las viviendas semejantes tanto en metros como en estado de conservación, entre otros parámetros”, aclara el vicepresidente de la Sociedad de Tasación.

Fuente: Periódico Canarias7 19/01/03